miércoles, 8 de abril de 2009

Ruta por el desierto de Tabernas




El martes 7 de abril Indalecio y yo estuvimos haciendo una ruta por el Desierto de Tabernas. Nos bajamos un track de la web de la revista Bike y lo seguimos. Aquí lo pongo para el que lo quiera.


Entre pitos y flautas salimos muy tarde, de lo que nos arrepentiremos al final. Sobre las 10:30 estábamos encima de la bicicleta. Comenzamos en Tabernas y subimos al castillo o lo que queda de él para después tomar una pista hacia el norte que va paralela a la carretera de la Plataforma Solar, el camino es amplio, un pelín arenosillo, aunque no llega a ser rambla pura. El paisaje está lleno de flores amarillas y grandes amapolas allá donde mires. Después de un buen rato el camino empieza a girar a la izquierda, cruzando la carretera de Velefique y comienza una dura ascensión, por la inclinación pero también por las piedras del camino.


Yo no voy muy fino y pienso que nos daremos la vuelta pronto, sin embargo los kilómetros pasan y continuamos. Una vez coronado el pico estamos en un paisaje de desierto absoluto, no ya por el paisaje, sino porque no hay rastro humano en kilómetros, algún cortijo que otro abandonado y algunas colmenas.


El camino se torna bastante malo y asalvajado y dudamos de adónde nos llevará. Tras la bajada nos llevamos una sorpresa al encontrarnos un grupo de unas 4 o 5 casas que deben estar habitadas los fines de semana, porque se notan arregladas y con macetas. Después de verlo en el mapa se trata de Arroyo Verdelecho, que tiene el mismo nombre que el arroyo, por el que bajamos un rato, es un rambla con vegetación y un buen chorro de agua.

Al poco nos salimos a la derecha y subimos por una pista muy buena, y tras la bajada vemos las casas de Gérgal.

Después doblamos a la izquierda y tomamos el camino de Tabernas, al poco nos metemos en la rambla por la que bajamos. En este punto decidimos que nos quedaremos a comer en Tabernas dado que ya son las 2 de la tarde.

Sin embargo estábamos muy equivocados puesto que la bajada por la rambla es cada vez más pestosa y el ritmo es lento, más aún cuando de nuevo conectamos con el arroyo Verdelecho, esta vez mucho más angosto y lleno de cañizos, hay zonas en las que hay que ir por donde va el curso del agua porque es el único sitio transitable.

Más adelante hay que salirse andando por una acequia lateral, puesto que hay una especie de pequeño embalse para captar agua y no se puede continuar.


Ya tomamos de nuevo pista y nos encontramos con el paisaje típico del desierto de Tabernas. Llevamos un ritmo cansino pues son las 4 de la tarde y ya hay hambre.

La puntilla nos la pone la rambla de Tabernas, pestosa donde las haya, 6 kms. de mucha arena donde nos acordamos de toda la familia del que hizo la ruta.

Llegamos sobre las 5 al pueblo de Tabernas, después de seis horicas de bicicleta. Tras guardar las bicis vamos a la plaza donde hay una tienda de comestibles a ver si nos hacemos un bocata, pero no había pan, lo que sí tenía el dueño era un cuajo considerable. En fin, que salimos escupíos del pueblo, y con un hambre canina.

Vimos sitios chulos aunque se nos hizo bastante pesada al final.



2 comentarios:

jose andres dijo...

Manolo menuda aventura......al final como sigais a ese ritmo os llevan a Supervivientes,jeje....

Un saludo para los dos expedicionarios,sois unos fenomenos.

JUAN A. HERNANDEZ dijo...

Manolo cuando quieras la hacemos, pero saliendo desde Almeria